sábado, 6 de julio de 2013

Héroes Ídolos y Agricultores I


Sin duda alguna, las cosas que importan en la vida, difícilmente las aprendemos de un libro.

Tuve a lo largo de mi vida grandes maestros, con ellos aprendí las mas curiosas y misteriosas ciencias y conocimientos, más nadie me enseño a vivir.

Vivir, concepto curioso, hay quien cree que no se aprende a vivir, se vivé y ya está, mienten. Todo sea porque vivir y existir, sean realidades totalmente paralelas. Vivir es respirar, sentir, compartir, y no dejar de soñar hasta ser capaces volar. Vivir es todo, antes de ser recuerdo.

 
 "…Todo antes de ser recuerdo", los griegos opinaban que había 2 formas de vivir. Vive para que el mundo te recuerde, o para que aquellos que estuvieron a tu alrededor estén orgullosos de ti, para que la dicha reine en tu familia, y tu progenie no olvide que fuiste alguien grande. No se si los griegos tenían razón, más si que la primera opción de nada vale sino con la segunda.

 
Hay gente que necesita motivos para vivir, cuando sin duda la vida no debe ser únicamente  fin, sino además causa.  Me gusta la gente que da gracias por estar viva, la gente que labra su futuro  día a día, y envejece con dignidad, mirando a la muerte exclusivamente como el descanso tras haber cumplido todas sus metas, personas simples, sencillas, con hambre de mundo y corazón de Héroes   

 
No temo a la  muerte, se que ya estoy preparado para afrontar cualquier reto, tropezar y caer, no son ahora más que estadios en la vida de toda persona, lecciones  que no deben sino de hacernos fuertes. Los Grandes acontecimientos son los que marcan nuestras vidas, y he aquí el punto clave, los que nos hacen aprender. De las grandes tragedias aprendí que  de nada vale vivir sino para compartir, para hacer reír a los demás, para amar y que no es sino esta la única forma de conseguir ser amado y querido, al tiempo que forjar un recuerdo lo suficientemente fuerte, como para que nadie que estuviera cerca de ti se olvide de quien eras.

 
Sencillo, humilde, honrado, capaz de cualquier cosa por hacerme sonreír, ese era mi maestro, un hombre cuyo tesoro más preciado era de color rojo, y bombeaba constantemente sin parar, todo fuera porque aún había personas a las que ayudar.  Mi maestro era Agricultor, y dime Dios que no es sino mi abuelo el ídolo de quien tanto aprendí y al que aún hoy necesito.

 
Es hoy el día de los Héroes,  el día de los ídolos, el día que desde hace ya nueve meses , me empuja a ser a cada momento mejor persona, el día de las personas que marcaron mi vida, y me dejaron la herencia más valiosa que pueda existir, el día en que se fue la persona que me enseño a vivir.

 
                                                                                  Un héroe , un Ídolo, un Agricultor. Mi Abuelo